Se presenta a matices con sus trazos
digiriendo el alma y los suspiros,
exprimiendo la paz hasta la magia,
marchitando las rocas en gruñidos.
Esculpiendo en el aire maravillas,
o rabiando de loco o de contento,
como un manto de eufórica belleza
embriagando de fresco con su aliento.
Enredados en complejos infinitos
vida, gritos, balbuceos y caricias
se intercalan en su son – casi monótono –
acuñado por los cielos y las brisas
Una artística imponencia chapotea
entre humores y leyendas y aventuras,
en su íntima amistad con las estrellas
se descubren el secreto de la luna.
Es la fértil precisión de lo insondable,
es quizás la madurez de algún buen verso,
es el mar, con su ira y con su calma
una parte majestuosa de universo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario